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UN NUEVO ENFOQUE DE TRABAJO LLEGA A LAS PYMES

PROGRAMAS DE FORTALECIMIENTO INSTITUCIONAL
La participación de los equipos de trabajo en la estrategia general del negocio,

¿una tendencia o una necesidad?

El éxito de una organización no solo depende de la capacidad de fijar una visión y algunas estrategias y criterios, sino en la capacidad de movilizar a los colaboradores para la requerida implementación y logro.

La tendencia instalada de generar nuevos espacios de diálogo, donde se pueda obtener consenso del equipo respecto a preguntas tales como por ejemplo: ¿hacia donde vamos?, ¿cómo alcanzaremos nuestras metas?, ¿cuáles son nuestras fortalezas frente a la competencia y las debilidades por fortalecer?, ¿qué responsabilidades le competen a cada uno para el logro del objetivo general?, son entre otras las preguntas que no se pueden dejar de responder si se pretenden alcanzar resultados en equipo.

Es muy importante, que las gerencias alienten a los miembros de la organización a desarrollar y compartir sus experiencias dentro de la institución porque un negocio es exitoso siempre y cuando este construido por grupos de individuos comprometidos con la organización y que estén dispuestos a proporcionar su potencial para el logro de los objetivos propuestos. En este sentido, no es lo mismo comprometerse con una visión de negocio que planearon los directivos que adquirir un compromiso con una visión de negocio que se planifico entre todos. Aquí es cuando los programas de fortalecimiento institucional cobran importancia y promueven espacio menos rígidos y más participativos de capacitación e integración que pueden además tener como objetivos: planificar las actividades para el transcurso del año, fomentar la unión y el trabajo en equipo del directorio y los colaboradores, identificar los públicos para los cuales se trabaja conociendo y entendiendo las necesidades de cada uno de ellos, definir la misión de la organización, así como las metas, los objetivos y los resultados que se quieren producir en conjunto.

Hace unos años se pensaba que elaborar la misión, la visión y objetivos del negocio, eran cuestiones que deberían plantearse en la cúpula de la organización y luego comunicar los lineamientos a seguir al resto del equipo de trabajo.
La práctica ha demostrado que la falta de internalización de esas metas y objetivos por parte del grupo disminuyen las posibilidades de alcanzar los objetivos propuestos afectando además el rendimiento y el compromiso obtenido.
Muy lejos de esto, los programas de fortalecimiento institucional se centran en la necesidad de estimular y aumentar la capacitación y conocimientos de los colaboradores respecto a la estrategia general del negocio como un elemento esencial para expandir y hacer crecer un negocio.
Se obtiene colaboración y compromiso escuchando, dialogando, interactuando y sabiendo descubrir las cuestiones latentes de las personas involucradas en un proyecto. Detrás de esta meta, cada día más empresas y organizaciones fomentan la sinergia que se produce cuando los integrantes de la organización interactúan en situaciones informales donde el aporte e intercambio de ideas propone nuevos marcos y recursos para trabajar.
La ventaja de que directivos y colaboradores trabajen juntos aspectos centrales que tienen que ver con la estrategia del negocio no solo se relaciona con lograr cohesión en el equipo de trabajo, sino también con informar y capacitar respecto hacia donde ir de ahora en adelante y cómo hacerlo.

A diferencia de cualquier programa de capacitación los programas de fortalecimiento institucional fomentan el sentido de pertenencia de los colaboradores. Y todos sabemos muy bien que sentirse parte es tan importante y motivador que sin dudas es un elemento fundamental a ser considerado en toda estrategia de negocio con miras a lograr metas importantes y posibles a corto, mediano y largo plazo.

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